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Bajo la Guía del Pensamiento de Xi Jinping sobre la Diplomacia,Promover la Construcción de la Comunidad de Futuro Compartido de la Humanidad en la Cooperación Internacional contra COVID-19
2020/05/12

Wang Yi
Consejero de Estado y Ministro de Relaciones Exteriores

El brote de COVID-19 implica una severa lucha a nivel global entre los seres humanos y las graves enfermedades contagiosas. Frente a esta repentina e insólita disrupción que ha acarreado tremendas dificultades para todos, los pueblos de China y otras latitudes del mundo se han sumado a una solidaria cooperación en un extraordinario esfuerzo por vencer el virus, escribiendo así un nuevo capítulo de la construcción conjunta de la comunidad de futuro compartido de la humanidad. En nuestro campo de batalla contra COVID-19 y en la cooperación internacional al respecto, bajo la guía del Pensamiento de Xi Jinping sobre el Socialismo con Peculiaridades Chinas de la Nueva Era y el Pensamiento de Xi Jinping sobre la Diplomacia, hemos puesto en pleno juego las ventajas institucionales del socialismo con características chinas y nuestro papel como un gran país responsable, granjeándonos elogios de toda la comunidad internacional.

Friedrich Engels dijo,"No hay ningún gran desastre histórico que no haya sido compensado por el progreso histórico". La larga trayectoria histórica de crecimiento y progreso de la humanidad está llena de lucha contra enfermedades y desastres de toda índole. En este sentido, el brote de COVID-19 no es ninguna excepción capaz de detener los firmes pasos de la nación china hacia su gran revitalización, ni mucho menos la corriente de los tiempos que lleva a los pueblos del mundo hacia mayor progreso y civilización más espléndida.

I

Desde el estallido del brote, el Comité Central del Partido con el camarada Xi Jinping como núcleo, con la firme convicción de ser responsable no solo ante el pueblo chino y sino también ante todo el mundo, ha liderado al pueblo chino de las diversas etnias a unirse como un solo hombre para desplegar una lucha popular, integral y frontal contra COVID-19. Tras arduos esfuerzos y enormes sacrificios, hemos conquistado importantes logros, controlando en lo fundamental el brote. En esta lucha, el pueblo chino ha contado con el sincero apoyo y asistencia de la comunidad internacional, y también ha jugado un rol indispensable para la salvaguardia de la seguridad internacional en materia de salud pública.

Sacar buena nota china y aportar importantes contribuciones a la lucha global contra el brote. Al describirlo como un gran examen, el Secretario General Xi Jinping se ha dedicado a liderar y supervisar personalmente esta lucha contra COVID-19. Con mucha celeridad, el Gobierno chino adoptó las medidas más completas, más estrictas y más exhaustivas de control y tratamiento, poniendo en funcionamiento inmediato un sistema de movilización del pueblo, control y tratamiento colectivos, y divulgación pública y trasparente de información. Tomó la rotunda y determinante decisión de encerrar la Ciudad de Wuhan y la Provincia de Hubei. Hizo énfasis en todo momento, como exigencias de principio, en la detección, la notificación, la cuarentena y el tratamiento tempranos de los infectados, así como la hospitalización concentrada de los pacientes críticos y la concentración de los mejores recursos y profesionales médicos para darles un tratamiento homologado más efectivo. Tras más de dos meses de luchas extremadamente arduas, China se ha convertido en el primer país en someter al brote bajo efectivo control, puesto que en todo el país se registran solo casos esporádicos en un mes entero, se ha levantado el bloqueo de acceso a Hubei y Wuhan y se ha frenado casi por completo la propagación del virus en el territorio nacional.

Siendo el primer país en reportar el brote a la comunidad internacional y sufrir las serias embestidas en la primera fase, China se ha puesto, con singular fortaleza, sabiduría y sacrificio, en la línea defensiva crucial contra el virus, acumulando útiles experiencias y acrecentando la confianza, que resultan indispensables al resto del mundo para desplegar la misma lucha.

En paralelo, China viene promoviendo de manera coordinada la recuperación ordenada de las actividades económicas y sociales del país, y la tasa media de operación de las empresas industriales por encima de la envergadura designada ha llegado al 98,6%, cuyo personal tiene una tasa media de retorno al trabajo del 89,9%. En marzo, el Índice de Gerentes de Compras (PMI por su sigla en inglés) registró un repunte de 16,3 puntos porcentuales respecto al mes anterior. La pronta reanudación de trabajo y producción de China, "la fábrica del mundo", ha resultado en un considerable alivio a la escasez de insumos médicos a nivel global y un aliciente para que la economía mundial vuelva cuanto antes a la órbita normal de desarrollo.

Formular propuestas chinas y señalar el rumbo acertado para la cooperación internacional contra COVID-19. El Secretario General Xi Jinping afirma que el virus no sabe de fronteras ni nacionalidades y para ganar la lucha en su contra, la comunidad internacional no tiene otra opción que dar una respuesta colectiva. Desde el estallido del brote, el Secretario General Xi Jinping ha desplegado una intensiva diplomacia de Jefe de Estado, conversando con los líderes de diversas partes sobre la lucha común contra COVID-19.

Hasta el 12 de abril, el Secretario General Xi Jinping se ha reunido con el Primer Ministro de Camboya, el Presidente de Mongolia, el Presidente de Pakistán y el Director General de la OMS, ha sostenido 36 llamadas telefónicas con 29 líderes extranjeros como los de Rusia, Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, España, Bélgica, la República de Corea, Sudáfrica, Etiopía, Brasil y Chile, y ha mandado cartas de solidaridad a los líderes de más de 10 países, tales como la República de Corea, Italia, Irán, Francia, Alemania, España y Serbia y a los responsables de la UE y otras organizaciones regionales. En dichas comunicaciones, ha expresado la sincera voluntad de China de "remar acompasados" con la comunidad internacional, llevando la voz cantante para acrecentar la confianza y promover la unidad global contra COVID-19.

Al participar en la Cumbre Extraordinaria de Líderes del G20 por COVID-19, el Secretario General Xi Jinping formuló 4 propuestas importantes dirigidas a librar una decidida guerra global contra COVID-19: realizar un eficiente control colectivo internacional, brindar activo apoyo al rol de las organizaciones internacionales y fortalecer la coordinación internacional en materia de políticas macroeconómicas. Y también promovió una serie de cooperaciones sustanciales tales como el desarrollo y la investigación conjuntos sobre medicamentos y vacunas específicas, el acceso al centro de conocimientos sobre COVID-19 en línea, la difusión de manuales guía para el control y tratamiento integral, sistemático y efectivo, la iniciativa de G20 sobre la asistencia ante COVID-19, la defensa conjunta de estables cadenas industriales y de suministro globales y la celebración de una reunión de alto nivel sobre seguridad internacional en salud pública. Sus aportes de trazar y rectificar el rumbo de la cooperación internacional contra el brote han sido objeto de amplios elogios de la comunidad internacional.El Primer Ministro Li Keqiang, por su parte, también sostuvo conversaciones telefónicas con dirigentes de muchos países y participó en la Cumbre Especial de 10+3 sobre COVID-19, inyectando así un nuevo dinamismo en la cooperación del Este Asiático en esta materia.

Demostrar el sentido de responsabilidad de China y brindar fuerte apoyo a otros países en la respuesta al brote. El Secretario General Xi Jinping señala que fortalecer la cooperación internacional contra el virus es un importante reflejo del papel de China como gran país responsable y de la construcción de la comunidad de futuro compartido de la humanidad. Desde el brote del virus, China siempre asigna una alta relevancia a la cooperación internacional y viene fomentándola activamente.

Hemos mantenido estrecha coordinación con la OMS y otros países concernientes y donado 20 millones de dólares a dicha Organización. A primera hora China ha reportado informaciones relativas al virus, ha identificado rápidamente el virus y compartido su secuencia genética con otros países, así creando condiciones favorables al resto del mundo para la detección y el control del brote.

Tomamos la iniciativa de desplegar la cooperación regional, abogamos por la celebración de la Reunión Extraordinaria de Ministros de Relaciones Exteriores de China y la ASEAN sobre COVID-19, la quinta Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de Cooperación del Río Lancang-Mekong y la videoconferencia extraordinaria de Ministros de Relaciones Exteriores de China, Japón y la República de Corea, y establecimos con la República de Corea y otros países vecinos el mecanismo de cooperación en el control y tratamiento conjunto, que ha jugado un rol relevante para contener la propagación y mantener la cooperación económico-comercial.

Compartimos sin reserva las experiencias de control y tratamiento con todos los países, y construimos en línea un centro de conocimientos sobre COVID-19 abierto a todo el mundo, en el que hasta la fecha se han publicado 7 versiones de propuestas de tratamiento y 6 versiones de propuestas de control. Hasta el 12 de abril, hemos celebrado 83 videoconferencias con expertos sanitarios de 153 países para intercambiar a fondo experiencias sobre cómo enfrentar y vencer el brote. Hemos enviado 14 equipos médicos a 12 países, a saber, Irán, Irak, Italia, Serbia, Camboya, Pakistán, Venezuela, las Filipinas, Myanmar, Laos, Kazajistán y Rusia, por lo que nos expresaron un alto reconocimiento.

A pesar de que en estos momentos China todavía tiene una ardua tarea contra el virus, estamos prestando ayuda y cooperación al exterior cuando y donde sea posible. A nivel gubernamental y extragubernamental, China ya ha enviado y está enviando materiales sanitarios más necesitados a más de 140 países y organizaciones internacionales. Además hemos aprovechado plenamente la capacidad de producción industrial y dejado abiertos el mercado de insumos sanitarios y los canales de exportación. Ahora más de 60 países y organizaciones internacionales han firmado con exportadores chinos contratos de adquisición comercial de materiales contra el virus. Entre el 1º de marzo y 10 de abril, China ha exportado 7.120 millones de mascarillas, 55,57 millones de trajes protectores, 3,59 millones de termómetros infrarrojos, 20,1 mil ventiladores, y 13,69 millones de gafas de protección. En todo el mundo, "Ayuda de China" y "Hecho en China" se han convertido en una fuente inagotable de energía contra el brote.

Dejar en claro la posición de China y aglutinar valiosos consensos para que la humanidad pueda vencer el virus. Los éxitos que ha logrado China en la lucha contra el brote se deben a la firme conducción del Comité Central del Partido con el camarada Xi Jinping como núcleo, a las medidas científicas, transparentes, rigurosas y sólidas de control y tratamiento del gobierno chino, a la unidad y arduos esfuerzos colectivos de los 1400 millones de habitantes y a la solidaridad y sincero apoyo de la comunidad internacional.

China ha demostrado su valía con acciones y en definitiva corresponde a la historia hacer el juicio objetivo y justo. Ninguna fuerza puede difamar ni tergiversar los hechos y la realidad. Para ganar la batalla contra el virus, lo que necesitan los seres humanos es la confianza en lugar del pánico, la unidad en lugar de la división, y la cooperación en lugar de la elusión de responsabilidad. Desde el estallido de COVID-19 en múltiples puntos del planeta, hemos expuesto contundente y claramente esta posición de China.

Como bien señala el Secretario General Xi Jinping, las graves enfermedades contagiosas constituyen un enemigo común de la humanidad y para vencerlo, lo que necesita más la comunidad internacional es consolidar la confianza y actuar en unidad y solidaridad. Como Ministro de Relaciones Exteriores de China he mantenido vía teléfono estrecha comunicación con decenas de mis homólogos extranjeros. Los jefes de las misiones diplomáticas chinas en el exterior han llevado a cabo una activa interacción con la comunidad internacional mediante entrevistas, discursos y la publicación de artículos. Ahora cada día más países comprenden y se identifican con la posición de China, y la oposición a etiquetar el virus inapropiadamente, politizar la lucha contra el brote y estigmatizar ciertos países se ha convertido en un reclamo y consenso general de la comunidad internacional.

II

El brote de COVID-19 es la emergencia de salud pública más grave jamás conocida por la Nueva China desde la fundación, a juzgar por la velocidad de la propagación de la enfermedad, la amplitud de su transmisión y por la difícil labor de controlarla, que también constituye una crisis global sin precedentes.

El servicio exterior de China hemos implementado a fondo las relevantes instrucciones del Secretario General Xi Jinping, así como las decisiones y disposiciones pertinentes del Comité Central del Partido y del Consejo de Estado, aumentando aún más las "cuatro conciencias" (sobre la política, los intereses generales, el núcleo dirigente y el alineamiento), afianzando las "cuatro convicciones" (en el camino, la teoría, el sistema y la cultura) y cumpliendo cabalmente con las "dos salvaguardias" (la firme salvaguardia de la posición del Secretario General Xi Jinping como núcleo tanto del Comité Central como de toda la militancia del Partido y la firme salvaguardia de la autoridad y la dirección centralizada y unificada del Comité Central).

Asumimos activamente nuestras responsabilidades, trabajamos con espíritu emprendedor e innovador y superamos múltiples desafíos y dificultades en las dinámicas actividades diplomáticas desplegadas al servicio de esta lucha. De esta forma hemos cumplido con crear un entorno externo favorable para vencer el brote en el interior del país, aportar positivas contribuciones al fomento de la cooperación internacional y agregar una connotación de la era a la diplomacia de gran país con peculiaridades chinas. En esta batalla sin humo pero no menos frenética, somos más conscientes de lo siguiente:

Primero, hay que insistir sin vacilación alguna en la dirección centralizada y unificada del Partido. El Partido Comunista de China se empeña por la felicidad del pueblo chino y el progreso de la humanidad. A partir del brote de COVID-19, el Comité Central del Partido con el camarada Xi Jinping como núcleo ha mantenido las riendas de la situación global y planificado la respuesta estratégica.

Se han celebrado diez reuniones del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central del Partido y se ha establecido el Grupo Directivo Central en Respuesta al Brote, para analizar a fondo las características del virus en las distintas fases y la evolución de la situación doméstica e internacional y hacer disposiciones oportunas y rigurosas sobre cuestiones importantes relacionadas con la lucha contra el brote.

El Secretario General Xi Jinping ha dado una serie de importantes instrucciones y observaciones sobre los asuntos exteriores, ha desplegado en persona una diplomacia de Jefe de Estado al frente de nuestra diplomacia al servicio de la lucha contra COVID-19 y ha impulsado la cooperación internacional con un liderazgo y ejemplar sentido de responsabilidad, haciendo constancia de su determinación y coraje en momentos críticos.

Todo el personal del servicio exterior, especialmente los militantes y cuadros del Partido, se han entregado de cuerpo y alma a la lucha en la primera línea, cumpliendo íntegramente sus obligaciones en la lucha tanto interna como global contra el brote. Son verdaderos ejemplos de los valores centrales del servicio diplomático de China, a saber, lealtad, dedicación y sacrificio. Los hechos se han encargado de demostrar que la adhesión consistente a la dirección centralizada y unificada del Partido no solo es la garantía política para ganar la batalla interna contra el brote, sino que también constituye la fuente que nos inspira la confianza en la cooperación con otros países para superar este desafío.

Segundo, hay que insistir sin vacilación alguna en el enfoque de trabajo centrado en el pueblo. El Secretario General Xi Jinping ha reiterado en múltiples ocasiones que en el combate contra el brote, la vida y la salud del pueblo siempre son las máximas prioridades. Ha dado instrucciones para reforzar la orientación y el apoyo a los ciudadanos chinos en el extranjero en el control y tratamiento del brote, hacerles llegar la atención y el cuidado del Partido y del Gobierno y velar por la seguridad y la salud de todos los compatriotas chinos.

Todos los integrantes del servicio exterior, en plena dedicación al servicio del pueblo, han desplegado todo el esfuerzo en contabilizar rápidamente el número de los compatriotas, conocer sus dificultades, organizarlos en una lucha unida y solidaria contra el virus, gestionar servicios diagnósticos y terapéuticos locales y facilitarles consultas médicas a distancia desde China y enviar grupo de trabajo para brindarles servicios y apoyo. Han puesto en marcha un mecanismo especial de protección consular para atender las 24 horas al día a los ciudadanos chinos.

Desde el estallido del brote, hemos mandado vuelos chárter para traer de regreso a los ciudadanos chinos atrapados en el extranjero, incluidos los de Hubei. Tras propagarse COVID-19 en el extranjero, se han coordinado otros 17 vuelos provisionales para repatriar a ciudadanos chinos desde algunos países más afectados por el brote. Se ha instalado el Centro de Emergencia para Prevenir Riesgos de Casos Importados. Hemos exigido a nuestras embajadas y consulados a dar máxima prioridad a atender las necesidades de los estudiantes chinos en el extranjero, hacer todo lo posible para protegerlos del virus, sobre todo a los que se encuentren en los países más infectados, y repartir entre todos los que necesiten, bolsas que contienen mascarillas, desinfectantes, toallitas desinfectantes e instrucciones sobre la prevención.

En menos de dos meses, se ha atendido cerca de 170.000 llamadas al número caliente de protección consular 12308, extendiendo un puente de auxilio que une a los chinos en el ultramar con la patria. Estos esfuerzos han sido objeto de alta valoración por parte de los compatriotas chinos, que nos alienta a mejorar aún más nuestro trabajo pertinente.

Tercero, hay que insistir sin vacilación alguna en los grandiosos objetivos de construir la comunidad de futuro compartido de la humanidad. Hace 7 años, el Secretario General Xi Jinping lanzó por primera vez la iniciativa importante de la promoción de construcción de la comunidad de futuro compartido de la humanidad. Transcurridos 7 años, el brote repentino de COVID-19 y su propagación por todo el mundo han presentado ante nosotros, de una manera inédita como nunca, la dura y cruda realidad de que todos los países están indisolublemente vinculados, y nos han advertido al mismo tiempo de la importancia y la urgencia de acelerar la construcción de la comunidad de futuro compartido.

Cuando China atravesaba el momento más difícil en el control y tratamiento del brote, llegaron a nuestros líderes mensajes de solidaridad y apoyo de más de 170 dirigentes del Estado, 40 responsables de organizaciones regionales e internacionales y unos 300 partidos y organizaciones políticas. Más de 70 países y organizaciones internacionales nos proporcionaron insumos médicos u otras asistencias. Los diversos pueblos del mundo expresaron en distintos idiomas su solidaridad a Wuhan y China para darnos ánimo en esta lucha. Estas vivas expresiones de profunda amistad permanecerán siempre en nuestra memoria.

Actualmente ante la propagación del virus por el mundo, el pueblo chino siente en propia carne las penalidades y está retribuyendo la generosidad recibida. Hemos convocado videoconferencias para compartir sin reserva las experiencias con países concernientes, hemos enviado equipos de expertos chinos al exterior para prestar asistencia en el frente internacional de lucha contra el brote, hemos movilizado las fábricas para producir 24 horas al día materiales sanitarios de urgente necesidad, y hemos cargado los lotes sanitarios para proveerlos a todo el mundo. Tal como dice un antiguo poema chino: No digas que no tienes ropa, pues la mía es la tuya. Los lindos cuadros de solidaridad internacionalista, que vienen dibujando juntos el pueblo de China y del resto del mundo en esta lucha contra COVID-19, constituyen las mejores expresiones de la concepción de la comunidad de futuro compartido de la humanidad.

III

En este momento, COVID-19 sigue propagándose por el mundo y la batalla global en su contra se encuentra en una etapa crucial. Bajo la guía del Pensamiento de Xi Jinping sobre la Diplomacia, el servicio exterior de China debe estar mental y profesionalmente preparado para hacer frente a cambios externos por un largo periodo. Colaboraremos hombro a hombro con otros países de la comunidad internacional hasta ganar la victoria definitiva de esta lucha global contra COVID-19.

Primero, desplegar el control y el tratamiento colectivos para frenar el virus cuanto antes. El brote de COVID-19 es un desafío común y para alcanzar la victoria final de la lucha en su contra, todos y cada uno de los miembros de la comunidad internacional debemos poner nuestro granito de arena.

Mantendremos la estrecha comunicación con otros países para seguir explorando activamente la instalación de mecanismos de control y tratamiento colectivos, compartir informaciones pertinentes, y fomentar la cooperación en materia de investigación y desarrollo de medicamentos y vacunas, con vistas a frenar a la mayor brevedad la propagación transfronteriza del virus y de esta manera aportar la fuerza china a la defensa global contra COVID-19.

Coordinaremos con los países vecinos para activar un mecanismo regional de comunicación con el objeto de acelerar la respuesta colectiva a emergencias de salud pública.

Continuaremos ofreciendo, conforme a nuestra capacidad, asistencia a los países africanos y a otros en vía de desarrollo, para elevar su capacidad de reacción.

Estamos dispuestos a fortalecer la cooperación con otros países grandes para asumir la responsabilidad correspondiente de dar cobijo al mundo en momentos adversos.

Segundo, perseverar en el multilateralismo para fomentar la gobernanza global en materia de salud pública. A partir del brote, la OMS se ha empeñado en cumplir sus funciones y, con una posición objetiva e imparcial basada en las reglas científicas, ha jugado un importante papel coordinador y orientador para dar asistencia a las reacciones nacionales al brote e impulsar la cooperación internacional contra el brote, con logros universalmente reconocidos por la comunidad internacional. China apoya y seguirá apoyando a la OMS en el cumplimiento de sus funciones en la lucha global contra COVID-19, a fin de forjar la comunidad de salud humana.

China mantendrá estrecha comunicación con otros miembros del G20 para incrementar ayuda internacional en la lucha contra el brote y convocar en un momento oportuno una reunión internacional de alto nivel sobre seguridad de salud pública.

China va a fortalecer la cooperación sanitaria en marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta para construir juntos "la Ruta de la Seda en materia de Salud".

Ante las nuevas pruebas que nos someten los problemas tradicionales y no-tradicionales de seguridad en la era de globalización económica, China va a perseverar en el multilateralismo para reforzar y perfeccionar el sistema de gobernanza global centrado en la ONU.

Tercero, robustecer la coordinación y la cooperación con otras partes para aglutinar consensos globales contra COVID-19. Frente a la propagación rampante, la solidaridad es la única opción acertada. Para vencer al enemigo que no conoce fronteras, la unidad y la cooperación son las armas más poderosas para la comunidad internacional. Debemos encarrilar entre todos la cooperación contra el brote en la vía exprés.

Frente a esta crisis, las quejas, reproches o desvíos de responsabilidades, lejos de ser una ayuda para que los países se concentren en hacer frente al brote en el interior de su territorio, pueden causar división en la comunidad internacional, socavar la cooperación internacional y, en definitiva, perjudicar los intereses de todos los países.

Nos ponemos del lado de la gran mayoría de los países que rechazan contundentemente cualquier prejuicio ideológico, para sumar en lo máximo una fuerza coherente contra el brote. Tomamos la cooperación contra el brote como una coyuntura excepcional para cuidar entre todos el planeta en que habitamos y construir juntos la aldea global de futuro compartido.

Cuarto, reforzar la coordinación de políticas macroeconómicas para paliar las presiones a la baja sobre la economía mundial. El impacto integral del brote a la producción y la demanda globales está generando crecientes presiones de recesión económica mundial. China promoverá de manera coordinada el control y el tratamiento contra COVID-19 por un lado y por otro, el desarrollo socioeconómico, y acelerará a pasos firmes la renormalización completa de producción y vida, sin aflojar el control y el tratamiento en un largo plazo. China ampliará la reforma y la apertura, jugando un constructivo papel estabilizador de la economía mundial.

China reforzará activamente la concertación de políticas macroeconómicas con otras partes, con la mirada puesta en la era post COVID-19, adoptando todas las medidas necesarias para defender la estabilidad de la cadena global de producción y de suministro, y promover la liberalización y la facilitación de comercio e inversiones, de tal modo que la economía global pueda encontrar cuanto antes el arco iris tras superar las actuales tormentas y alcanzar un crecimiento más equilibrado y sostenible.

El brote de COVID-19 pasará y la victoria llegará. Nos asiste la convicción de que bajo el firme liderazgo del Comité Central del PCCh con el camarada Xi Jinping como núcleo, China tomará la delantera en abrazar la victoria definitiva en esta lucha contra el brote. También confiamos en que con la solidaria cooperación internacional, la humanidad será capaz de resistir la prueba de COVID-19.

Una vez superado el brote, China y el resto del mundo estaremos unidos por una amistad más sólida, una cooperación más firme y una conciencia más arraigada de futuro compartido, para dar pasos más resueltos hacia la comunidad de futuro compartido de la humanidad.

Para sus Amigos:   
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